Soy Inma, de Tomelloso (Ciudad Real), un pueblo situado en la llanura Manchega. En la actualidad vivo en Molina de Aragón (Guadalajara), a las puertas del Parque Natural del Alto Tajo.

Soy mamá y Coach de Crianza.

Creadora del Sistema de Crianza A.R.E.C.A. una crianza con amor incondicional.

Acompaño emocionalmente a mamás que quieren disfrutar de la crianza y convertirse en la madre que siempre han querido ser, incluso si ya existe una dinámica de conflicto diaria.

Ayudo a madres a través de la gestión emocional, la comprensión y el amor incondicional a  criar, educar y acompañar a sus hijs de la forma que quieren y que  hasta ahora no estaban consiguiendo.

Si me ofreces unos minutos te voy a contar cómo he llegado hasta aquí.

Cuando nació mi hija África, se removieron los cimientos de mi identidad. Las creencias que tenía sobre ls niñs y la crianza se desmoronaron y me encontré con que no es que tuviese una bebé, si no que entre mis manos tenía a una persona.

Comencé a “bucear” en Internet en busca de “una forma distinta de crianza y educación  a la que yo había recibido”. Encontré webs, blogs,… sobre crianza respetuosa, crianza con apego, crianza natural… También leí libros de autors como Carlos González y Rosa Jové que me acompañaron y guiaron en esa forma de ser madre que yo deseaba.

Cuando mi hija comenzó con la afirmación de su identidad y a querer decidir sobre su ropa, zapatillas, qué comía,… (lo que ocurrió sobre los 15 meses), surgieron las primeras alarmas de que estaba dejando ser la madre que quería ser.

 Me enfadaba y le gritaba. No sé tú, pero, yo me asusté al oír mi primer grito y al ver la cara de susto de mi pequeña de 15 meses. No me lo podía creer. ¿Cómo podía gritar a mi hija si lo que más “odiaba” eran los gritos? ¿Qué podía hacerme una niña tan pequeña para que yo reaccionase así? Yo procedo de una familia donde vivimos los malos tratos, y si algo tenía claro es que esto no lo quería para mi hija ni para mi familia.

Así comencé mi andadura de búsqueda, de leer, de formarme en estrategias, técnicas y herramientas para afrontar las rabietas y conflictos con mi hija desde una perspectiva respetuosa y positiva.  

Sin embargo, la experiencia me dijo que no bastaba con aplicar algo externo para cambiar algo interno que me hacía gritar y reaccionar,  necesitaba un cambio profundo, que removiese y desplazase esos viejos patrones, para así instaurar unos nuevos.

Viví tiempos convulsos de incoherencia, de sentir que por un enfado a última hora había echado por tierra todo lo bueno del día, de acostarme con la amargura, la tristeza y frustración de haber visto la cara de susto de mi pequeña al gritar, de sentir el dolor por repetir ese viejo patrón que tanto miedo y parálisis me había causado en la infancia.

Pero como mamá coach, seguí buscando soluciones, y fue a través del Coaching Estratégico, de la mano de Tino Fernández Valls, donde descubrí qué estaba pasando (por qué me enfadaba) y cómo podía cambiarlo, desde dentro, para convertirme en la madre que siempre había querido ser, con independencia de la edad y de las etapas que mi hija fuese atravesando.

Y así fue, primero inicié mi transformación personal (en la que aún sigo trabajando además de porque soy una persona en proceso, porque mi hija me hace constantemente de espejo mostrándome qué más tengo que trabajar y mejorar) y después comencé a trabajar con madres en procesos individuales de coaching.

Crianza A.R.E.C.A. nace de mi experiencia de transformación personal y la de mis clientas. Nace de la fusión de la crianza respetuosa y el coaching estratégico.

Por tanto, me atrevo a acompañarte como madre con estas claves  porque las he aplicado en mí,  en procesos de Coaching y en programas de formación con madres, con excelentes resultados.

No obstante, por si te lo estás preguntando, quiero que sepas que soy una mamá imperfecta y en proceso de mejora continua:

  1. Porque he elegido no ser perfecta. Sintiéndome así mucho más ligera.
  2. Porque he aceptado que la emoción del enfado es necesaria también en mi vida, por toda la información valiosa que me trae y que posteriormente convierto en mejores emociones, mejores decisiones y mejores resultados.
  3. Porque aunque tengo una mayor gestión de mis emociones, sigo en proceso de crecimiento y desarrollo personal.

Para mí lo más importante es que el enfado ya no es mi compañero de viaje diario en la relación con mi hija, y que soy capaz de disfrutar de la crianza de mi hija y ser la madre que me había prometido ser.

¿Quieres conocer en qué se basa el Sistema de Crianza A.R.E.C.A.”?  En este vídeo te los explico brevemente.